Ninguna Oreja, Ningún Crimen

Ninguna oreja, ningún crimen

Un día, el juez pidió a Nasrudín que le ayudara a resolver un problema legal.

—¿Cómo me sugerirías que castigue a un difamador?

—Córtales las orejas a todos los que escuchan sus mentiras —replicó el mulá.

Es que escribir sobre estos temas, la verdad, no es muy agradable. Este relato no es de un milagro ni de una bella coincidencia. Ni tampoco de un gran misterio que la humanidad busca desentrañar. Las civilizaciones perdidas, en este escrito, quedarán así, perdidas.

Tampoco es una denuncia ni nada por el estilo, es solo un relato para intentar comprender tanta miseria.

Un amigo mío, me ha escrito muy preocuado, para contarme lo que le ha sucedido a él y a su familia. Se da el caso que, en la tranquilidad de la noche alguien entró a su casa, y empezó a sacar todas las cosas de valor, y llevárselas a un pequeño camión que estaba estacionado al frente.

Se despertaron todos, incluidos los niños; cuando trataron de detener el atropello a su propiedad, los delincuentes sacaron armas de alto poder y dispararon, con la suerte de que no hirieron a nadie, pero el susto fue terrible. Los delincuentes empezaron a buscar por toda la casa, y sus dueños, temblando de miedo tirados en un rincón sin poder moverse.

Pero no se llevaron dinero, porque en toda la casa no había. Solo objetos electrónicos como los teléfonos celulares, cámaras, radios, televisores y más cosas así. Esto nos lleva a una reflexión. ¿A quien venden esos artículos? ¿O los van a usar ellos? Pues No, los venden para obtener el dinero que no pudieron robar. Pero la pregunta es insistente ¿A quien venden? Al considerar tanto robo en todas las ciudades, miles de celulares y demás objetos que se llevan ¿A quien los venden?

Cuando un tipo sale a robar un celular, sabe con seguridad de que tendrá un comprador, y ese comprador estará en la fila de los «honrados»; pues no, ese comprador no es un honrado, es un delincuente más.

¿En qué se diferencia, alguien que compra cosas robadas de alguien que contrata a un sicario? En nada, y no estoy hablando de tipos penales, estoy hablando de las cosas crudas, como suceden en las calles. Un tipo que contrata un sicario, lo hace para matar a alguien, y un tipo que compra algo robado, es como si lo hubiese mandado a robar, para así, él comprarlo más barato, pero es tan imbécil quien compra lo robado, que no se da cuenta que para que él, pueda obtener ese gran precio, el ladrón pudo haber asesinado a alguien, o herido a alguien, de hecho violó la intimidad de muchas personas, traumatizó de por vida a muchos niños que tuvieron que presenciar el crimen, mientras veían la humillación que sufrían sus padres.

Sí, los criminales son la gran mayoría de personas. El que compra lo robado, compra muerte. El que compra lo robado es delincuente.

Alguien me dijo alguna vez, es que yo compro a otro que le compró al ladrón, entonces, le dije, ¿eres el capo de la mafia o un simple borrego que compra cualquier chuchería?. Si una gran empresa no tuviera pequeños compradores no fabricaría sus productos, y si no fuera por esos pequeños compradores, la gran empresa quebraría y no tendría razón de ser. Así mismo, no hubiera mafiosos del robo, si no hubiera compradores pequeños como el delincuente que les compra sus «productos».

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