El Anciano que sabía de Arturo

Nadie sabe nada de Arturo, le dijo el anciano al joven que había llegado a su cabaña. Piensan que sólo fue un gran rey de la antigüedad, y olvidan el gran legado que nos dejó.

Él inició todo esto. Lo que ves, él lo construyó con su fortaleza, con su amor y con la perseverancia que solo los reyes de verdad pueden hacerlo.

-Pero Abuelo, le dijo el muchacho, ¿No fue el mago Merlín el que hizo todo eso? – Si estimado joven, respondió el anciano, él forjó un gran ideal en su mente. El mago Merlín recibió una doctrina que él nunca hubiese imaginado, pero que la encontró sublime. Merlín descubrió en esa nueva doctrina algo que superaba a la doctrina misma, algo que iba más allá de todo lo mundano, y aún así no eliminaba el mundo.

-Cuéntame, dijo el chico. Quiero saber de ese nuevo saber. -Ya lo sabes, dijo el viejo, está en lo más profundo de tu corazón. Te contaré algo, muy brevemente, para que comprendas mejor a ese mito gigante del Mago Merlín y de su discípulo el Rey Arturo.

Merlín, cuenta la leyenda, era hijo de la magia y de la humanidad. Era tanto mago como hombre. Sus poderes se veían limitados por su humanidad, porque ésta tiene emociones muy fuertes, a veces, y lleva consigo cargas que no se pueden cargar. Un día, llegó un hombre, sólo hombre, sin magia, que hacía portentos muy parecidos a los suyos. Merlín lo miró por un rato y notaba que aquel humano no buscaba la gloria ni el poder; se preguntó muchas veces que la magia que a él le habían enseñado buscaba gobernar sobre los demás, y que mientras más pura se volvía más se alejaba del gobierno. entonces Merlín comprendió que en aquel hombre, eso ya había ocurrido.

Se acercó y le preguntó. ¿De donde sacaste esa magia? ¿Cómo la conociste? ¿Quien te la dio? -La traigo de muy lejos, respondió aquel hombre, me lo enseñaron unos que dicen haber conocido a un hombre-Dios. Pero no te confundas porque no es magia. La magia es útil cuando no tienes éste conocimiento, luego cambia, y lo viejo se hace nuevo. Merlín comprendió que había mucho más en esas palabras, y con un corazón humilde preguntó: ¿Cómo hago para yo tener ese conocimiento, y que mi pueblo también lo tenga? -Amigo, le dijo el ermitaño, haz que nazca el hombre nuevo. Renueva todo lo existente, y que la magia sea infundida de amor.

Es así que, Merlín inició un gran cambió en la historia de su pueblo. El gran mago se propuso hacer que nazca el nuevo hombre. En la mente de Merlín nació la idea de armonizar el mundo espiritual con el mundo terrestre. Él mismo era la prueba de que puede hacerse, al fin, él era un hombre-mago. Así Merlín concibió una idea que pronto se materializaría en Arturo.

Ven otro día mi querido joven, estoy cansado y debo hacer mis tareas. Ven otro día y te contaré como lo hizo….

anciano
Castillo Caerlaverock. Escocia

Donativo para la investigación

$5.00

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