Razones para Creer

En estos días he encontrado un cuento o fábula muy interesante. Trata sobre los que no creen en Dios y los que sí creen, el relato dice así:

Había un hombre con mucho dinero que no creía en Dios, que tenía un siervo, que por el contrario era muy creyente. Un día en los habituales trabajos del negocio, mandó a su siervo a hacer una diligencia. Este siervo, mientra caminaba hacia el lugar de la entrega, vio un templo y decidió entrar.

El tiempo pasaba y sumaba ya varias horas en que le siervo partió, a una diligencia de máximo media hora. El hombre no creyente se preocupó y salió a ver que pasaba. Al pasar por el templo miró las sandalias, claramente reconocibles de su esclavo. Entonces empezó a gritos a reclamar a su siervo que saliera inmediatamente, pero desde dentro el siervo le respondió que no. 

Un poco intrigado el hombre el pregunto -¿Por qué no puedes salir? ¿Hay algo o alguien que no te lo permite?

A lo que respondió el criado

-El mismo que no te deja entrar, a mí, no me deja salir.

El hombre no creyente se quedó perplejo. Fue una respuesta que le movió todo el espíritu. Fue tanto lo que le llegó al alma, que sus meditaciones sobre saber quien era el que no le dejaba entrar, que desde entonces, se convirtió en uno de los más grandes creyentes

La verdad, es que a mi también me ha conmovido la respuesta del esclavo. Es así que he buscado al autor del cuento, y lo he encontrado, se trata de Juli Peradejordi, que lo publica bajo el título de «Búsqueda», en su libro «Cuentos para Encontrar a Dios» de ediciones obelisco en España. Y él complementa este relato con unos comentarios, también interesantes. Dice que aquello que nos abre las puertas del Cielo también nos las puede cerrar. Además que las mismas cosas que nos harían participar de las delicias del cielo, son las que nos separan de él, porque las enfocamos en las cosas terrenas y no en las divinas.

Razones para creer1

Anuncios

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.