No me mueve, mi Dios…

No me mueve, mi Dios, para quererte
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.

Tú me mueves, Señor, muéveme el verte
clavado en una cruz y escarnecido,
muéveme ver tu cuerpo tan herido,
muévenme tus afrentas y tu muerte.

Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera,
que aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y aunque no hubiera infierno, te temiera.

No me tienes que dar porque te quiera,
pues aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.

cristo de san juan de la cruz de Dali zack viernes santo 2019
Cristo de San Juan de la Cruz.         Salvador Dalí

Nota: No sabemos a ciencia cierta la autoría del hermoso soneto y oración que precede. Muchos tratan de adjudicarlo a San Juan de la Cruz, pero el estilo, sin embargo de ser muy bueno, excelente, no corresponde al doctor de la Llama Viva. Otros dice que sería de Santa Teresa de Jesús, la gran reformadora,pero también no se logra armonizar con sus escritos. Hay muchos más intentos de establecer la autoría, pero todos infructuosas. Un español sostiene que fue San Francisco Javier, y otros que el franciscano Padre Antonio Panes. La verdad no es posible dar con el autor.

La poesía, sin embargo, ha sido incluida entre las cien mejores poesías castellanas por el docto literato don Marcelino Menéndez Pelayo.

A nosotros, lo que nos queda, es penetrar en la dulzura y la entrega de tan maravillosa oración. 

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