El Abuelo enfermó

«La muerte no es ni el principio ni el final de la vida, sino su transformación»

Eliphas Levi

El abuelo está enfermo. Un cuento sobre la muerte.

Víctor tenía aún a uno de sus abuelos. Lo quería mucho y se preocupaba por él. Un día su abuelo enfermó y se puso muy mal. Víctor, sin pensarlo fue a visitarlo. Cuando llegó a casa de su abuelo, lo encontró sentado en el sillón con una manta sobre sus piernas; tomaba el té y se le veía enfermo, pero no decaído. Conversaron de todo, y el abuelo siempre estaba alegre y no se le veía preocupado por sus dolencias, entonces Víctor le preguntó: Abuelo, ¿No tienes miedo a la muerte?. Hijo mío, le respondió, quien ha ido por el mundo, con un buen comportamiento, sin dañar a los demás y siendo responsable, no debe tener miedo. Abuelo, replicó Víctor, ¿Pero por qué debemos morir?. Es simple, todo lo que inicia debe terminar. Todo tiene un punto de partida y un punto de llegada. Lo que pasa es que quienes no tienen una visión superior de estas cosas, no pueden ver que más allá del punto de llegada, hay todo un mundo, todavía, por recorrer. Pero, los que ven la realidad de las cosas, ven en la muerte una paso, una puerta quizá estrecha, por la que se ingresa a un nuevo estado, más hermoso y más completo.

Piensa hijo mío en el Sol. Sale por la mañana y cuando se esconde siempre sale en otro lugar, en donde es un nuevo día. siempre hay un nuevo día, siempre un nuevo comienzo.abuelo libelula zack

Quizás hijo mío, hayas escuchado la historia de la libélula. Ella había puesto sus huevecillos en un pantano. Los huevos iban madurando y se iban convirtiendo en larvas que vivían junto a la raíz de un junco. Cuando alguna de ellas crecía, se despedía y se alejaba a través del agua y nunca más podía ser vista. entonces una de las larvas se preguntó a sí misma, ¿Qué es lo que hay allá, que se van y no regresan?. Yo quiero ver ese lugar. Entonces comenzó a trepar un raíz que salía del agua; una vez afuera completamente agotada se recostó sobre una rama y se quedó dormida. Cuando despertó su sorpresa fue inmensa, estaba en un mundo maravilloso, con el sol calentando todo, había flores, árboles y muchos animales por todo lado. De pronto, se miró a sí misma y ya no era la misma, ahora estaba cubierta de colores fabulosos e innumerables y de su cuerpo salían unas hermosas alas, con las que voló sobre el agua, sobre las flores y sobre los árboles.

Ya no era la misma. Era diferente, estaba mucho mejor que antes. Se había desarrollado, había crecido. Entendió que las anteriores larvas habían recorrido el mismo camino y habían llegado al mismo lugar maravilloso.

El fondo del pantano ya no era su hogar. Ahora era ese mundo maravilloso que ha descubierto.

Hijo mío, nuestra existencia es eterna. No nacemos ni morimos, sólo es nuestro cuerpo el que cambia, el espíritu no lo hace. El amor no muere, por eso siempre estaremos juntos.

Saludos

abuelo Isla_del_Pantano

 

 

*Paráfrasis de la adaptación de Chiara Frugoni

 

 

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