La Maná

Era muy joven y aún no tenía la edad para votar, pero junto a unos dos o tres amigos, fuimos al parque de San Blas en Cuenca, Ecuador, al recibimiento del candidato del Partido de las listas 8 el ingeniero Guillermo Sotomayor Navas.

Entre la numerosa concurrencia de aproximadamente unas veinte personas, estábamos esperando sus palabras, solo nos dijo que nos admiraba por haber ido a verle, sabiendo que nadie lo haría. Nos entregó unos calendarios, que aún poseo alguno entre mis cosas.

Y era verdad, a éste candidato los medios de comunicación lo ridiculizaban, los otros candidatos se burlaban y decían que era un viejo senil, en definitiva que estaba loco. Estoy hablando del año de 1988 y recuerdo muy claramente su rostro cuando nos hablaba de su proyecto. Pero el encuentro duró poco; como siempre sucede en la política de Ecuador, esos pocos que le rodeaban lo blindaron, solo nos dieron una dirección para que vayamos a ayudar en la campaña, lugar al que fuimos y nunca encontramos a nadie. Lo blindaron, porque sabían que nosotros, así como el ingeniero Sotomayor, no buscábamos fama y fortuna sino el conocimiento que aquel sabio hombre tenía.

Les cuento un poco. El lema de la candidatura era “Sotomayor, oro para el Ecuador”. Y si se le preguntaba que significaba aquello, él respondía que está en su conocimiento donde hay suficiente oro para terminar el subdesarrollo en aquel angustiado país.

Recuerdo algún reportaje que logré ver, cuando el ingeniero nos decía que del agua, sí del agua, podía sacar suficiente oro, o que conocía cierto lugar en el oriente ecuatoriano en donde estaba esperando ser descubierto; eso fue el detonante para declararlo complemente loco. Lo que no sabían era que Sotomayor, unos cuatro años antes descubrió una caverna en alguna parte de su hacienda llamada Umbiculus Mundis (El Ombligo del Mundo), en el poblado de la Maná, que queda en las estribaciones de la Cordillera de los Andes, y perteneciente a la provincia del Cotopaxi.

 

 

Allí, este hombre sabio, encontró tesoros de tiempos inmemoriales. Piezas de un valor arqueológico incalculable. Existen pocas fotos de éstos objetos, pero ellas muestran un resumen muy bueno de lo que allí existía. Una de las piezas más representativas de que se tiene conocimiento es la representación de una pirámide cortada con el ojo que todo lo ve en su parte superior. De esas se han encontrado también en la cueva de los Tayos, en el mismo Ecuador; en la caverna Burrows en Estados Unidos; así como en otros lugares de todo el Planeta, principalmente en oriente medio.

La existencia de esas piezas y su contenido, sugieren la existencia de una civilización desconocida por la actual. ¿Será posible que sean restos de la Atlántida? ¿O quizás del Continente perdido de Mu? ¿Quizás Sotomayor conocía el lugar exacto de El Dorado?

Actualmente esas piezas están bajo la custodia de un agricultor de la zona, muy amigo de Sotomayor. Él las mantiene a buen recaudo.

En próximas entregas habrá más información

Saludos

 

 

 

La Cueva de los Tayos

La Caverna Burrow

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