La Vida Más Allá I

Era el atardecer de un día cansado, luego del trabajo regresaba conduciendo mi auto por la ruta 56, cuando de pronto salió un camión, no sé de donde y golpeó mi auto. En ese preciso instante me sentí flotando; desde lo alto empecé a ver luces de emergencia, de carros de bomberos echando agua al camión que se incendiaba y al mismo tiempo a un grupo de para-médicos sacando a alguien de mi auto. Me fijé desde arriba y ese alguien era yo. Algo me absorbió e iba a una velocidad no imaginable y alrededor mío vi como una larga escena constante a toda mi vida, no como una película, sino como una integración de imágenes. Desde el mismo día en que nací, pasando por mi niñez y por mi adolescencia. El día de mi boda y todos los eventos de mi existencia sobre la tierra. Fue impresionante, fue como que reaccionara dentro de ese mismo estado, analizando con detalle cada instante. Un sorpresivo freno me paró, pero no era doloroso sino más bien agradable, sentí que me acercaba muy suavemente a una luz esplendorosa que daba paz, y de ella salió un hombre, como de treinta años, acompañado de personas que yo conocía y a otras no. Una era mi abuela que sonreía con una dulzura imposible de explicar con palabras. Aquel hombre vestido de blanco se dirigió a mí y me dijo, tienes que volver, aún hay mucho por hacer allá en la tierra. Tu misión será amar.

Como con golpeteos que sentí en el pecho, con una energía brutal en toda mi cabeza solté un grito desesperado de dolor al abrir los ojos, inmediatamente miré que estaba en una habitación de hospital. Estaba mi madre que llamó al personal del hospital gritando que había despertado. Luego supe que había estado muerto por veinticinco minutos. Gracias a esta experiencia mi vida se volvió más intensa, más luminosa. Una capacidad más compasiva de vivir.

Este tipo de experiencias son muy comunes, existen registros de testimonios desde la antigüedad. La experiencia lleva un patrón flexible, pero siempre estará presente al menos uno de los sucesos. Los más comunes son la flotación y los recuerdos con la posterior entrada al túnel y la luz. Hay quien dice que en su experiencia se encontró con hermanos mayores, para llamarlos de alguna manera, y que desde allí los acompañan.

El Dr. Raymond Moody, el pionero en investigar las experiencias cercanas a la muerte ECM, nos dice que como una posible conclusión a sus investigaciones, puede declarar que existe vida después de fallecer, y así se llama su libro más famoso Vida después de la Vida. No quiso dar una respuesta concluyente, porque quería que el tema sea más investigado.

Contemporáneamente a Moody también apareció la publicación de Elizabeth Kübbler Ross, que publicó su libro Sobre la muerte y el Morir. Esta médica suiza también llegó a la conclusión de que hay más que ésta vida.

Sin embargo de ello, la ciencia oficial ha negado cualquier vinculación de las ECM con fenómenos paranormales o espirituales. A estos hechos se los ha tratado de explicar de muchas maneras, uno de las principales explicaciones es que, todas esa experiencia es el resultado de un programa primitivo que se encuentra en el tallo cerebral, y lo que haría es evitar que la persona en el proceso de muerte sienta dolor y sufra.

Otra las formas de explicar es que el sistema límbico tiene todos los recuerdos, y en el momento crítico de la muerte éstos salen a relucir y el paciente los mira como reales.

Otros investigadores sostienen que el propio cerebro crea bloqueos químicos con efectos anestésico alucinatorios, similares a la ketamina. Cabe mencionar -dirían los creyentes, que éstas alucinaciones son caóticas y desagradables, no como en las ECM que tienen un orden específico.

No quiero alargarme más, es suficiente para una introducción a un tema tan fascinante y misterioso… el más allá, que tal vez no lo está tanto…

Saludos

Anuncios

Un comentario sobre “La Vida Más Allá I

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.